Octubre 2009
Publicado en Prensa
Los países del G-8 han acordado reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2050 con respecto a 1990, mientras que los países industrializados deberán rebajarlas un 80 por ciento para limitar el calentamiento global a 2º, según la declaración final de la cumbre de L’Aquila. “Asumimos la opinión científica general respecto a que el aumento medio de la temperatura global sobre los niveles preindustriales no debe superar los 2º”, afirman los países del G-8.
“Este desafío global sólo puede ser resuelto por la acción global. Por lo tanto, reiteramos nuestra disposición a compartir con todos los países el objetivo de reducción de al menos el 50 por ciento de las emisiones mundiales para 2050 (. ..). También apoyamos el objetivo de reducir las emisiones totales de gases de efecto invernadero en los países desarrollados el 80 por ciento o más en 2050 respecto a 1990 o años más recientes”.
Esta última frase deja la puerta abierta a que los Estados Unidos se comprometa a reducir más del 80 por ciento en el 2050 sus emisiones con respecto a 2005.
Las Comunidades Autónomas recibirán 11 millones de euros para el aprovechamiento de la biomasa forestal, que podrá destinarse a fines energéticos. Es uno de los acuerdos tomados durante la última reunión de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente que, presidida por Elena Espinosa, ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), acordó la distribución de 39,6 millones de euros entre las Comunidades Autónomas para financiar acciones relacionadas con la protección y mejora del medio natural.
Mitigación de la desertificación, Red Natura, aprovechamiento de la biomasa forestal y planes de recuperación de especies en peligro de extinción y corrección de infraestructuras peligrosas asociadas a la protección de las mismas son las cuatro líneas financiables por el montante aprobado.
En el año 2030, si se mantiene la apuesta por las energías renovables, el sistema energético habrá creado 600 000 nuevos empleos en España, con una aportación adicional al producto interior bruto (PIB) de 296 000 millones de euros; 350 000 millones de euros ahorrados en importaciones y una reducción de la dependencia energética del exterior -que hoy es del 80 por ciento- de hasta 20 puntos. (…)
La tendencia, además, se consolida en todo el mundo. De acuerdo con un informe de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea sobre el impacto de las energías renovables en el crecimiento y el empleo, en Europa el número de empleados en las renovables asciende a 1,4 millones. En todo el mundo, la cifra ronda los 2,3 millones. Y se multiplicará por 10, hasta 20 millones en 2030, si se cumplen las previsiones adelantadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT): la promoción del desarrollo medioambiental sostenible requerirá inversiones de 630.000 millones de dólares (437.000 millones de euros) que se traducirán en la creación de 20 millones de empleos.
Las emisiones mundiales de dióxido de carbono aumentaron en el 2008 un 1,94 por ciento interanual hasta las 31 500 millones de toneladas, dijo el lunes (10 de agosto) el Instituto Alemán de Energías Renovables, basándose en datos oficiales y en sus propios estudios.
El instituto privado con sede en Münster y asesor de los ministerios alemanes, afirmó que las emisiones de dióxido de carbono (CO2), altamente perjudiciales para el clima, crecieron por décimo año consecutivo. Los nuevos datos ponen de manifiesto la poca aplicación de las directrices del Protocolo de Kyoto de 1997, que tenía como objetivo reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 5,2 por ciento para el 2012.
El IWR (por sus siglas en inglés) recomienda vincular las emisiones con la inversión en energías renovables de cada país por separado. Además indicó que si los negociadores de un nuevo pacto global sobre el cambio climático adoptaran este enfoque, sería posible estabilizar el consumo general de combustible fósil relacionado con las emisiones de CO2.
No es algo nuevo, la Comisión Europea ya lo había advertido, y desde la sección de Biocarburantes de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) también ven un futuro similar, pero el Observatorio de las Energías Renovables (EurObserv’ER) lo acaba de confirmar en el informe “Biofuels Barometer”, que maneja datos de los principales organismos y asociaciones europeas: si los 27 redoblan sus esfuerzos se puede alcanzar el 5,3 por ciento, no el 5,75 por ciento que establece la directiva comunitaria para 2010.
La principal explicación al frenazo, según EurObser’ER, reside en Alemania, donde la eliminación de las exenciones de impuestos a los biocarburantes y la rebaja de la cuota de obligación ha hecho que en 2008 presente números más bajos que en 2007 (3,2 millones de toneladas equivalentes de petróleo frente a los casi cuatro millones del año anterior). Otra explicación aportada por EurObserv’ER tiene que ver con la crisis, que ha hecho descender el consumo de carburantes en general.