Diciembre 2009
Publicado en Prensa
(FAO, 1 de octubre de 2009)
Las regiones más pobres y con los niveles más elevados de hambre crónica estarán entre las más afectadas por el cambio climático, según un documento de trabajo de la FAO publicado hoy.
Aunque a nivel mundial el impacto del cambio climático en la producción alimentaria podría ser reducido -al menos hasta 2050-, la distribución de la producción tendrá consecuencias importantes para la seguridad alimentaria: los países en desarrollo pueden experimentar un declive de entre el 9 y el 21 por ciento de su productividad agrícola total como resultado del calentamiento global, según el documento.
Los expertos señalan que el cambio climático se encuentra entre los principales desafíos de la agricultura para lograr alimentar a la población mundial, que se estima alcanzará 9.100 millones de personas en 2050. De hecho, los sistemas agrícolas y forestales se verán afectados debido a las temperaturas más altas, la elevada concentración de dióxido de carbono, los cambios en el régimen de lluvias, el aumento de la maleza, plagas y enfermedades; y a corto plazo, se espera que aumente la frecuencia de fenómenos extremos, como sequías, olas de calor, inundaciones y fuertes tormentas.
La agricultura es responsable de alrededor del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. El 74 por ciento de las emisiones de la agricultura y la mayor parte del potencial técnico y económico para la mitigación -cerca del 70 por ciento- se encuentra en los países en desarrollo.
(Met Office UK, 22 de octubre de 2009)
Los ministros de Asuntos Exteriores, Energía y Cambio Climático, David Miliband y Ed Miliband, respectivamente, y el científico Jefe del Gobierno de Reino Unido, el profesor John Beddington, han presentado hoy un mapa que ilustra las consecuencias globales que puede provocar una subida de la temperatura media de 2ºC por encima de la media del clima pre-industrial.
El mapa se ha desarrollado a partir de la información y los análisis científicos más recientes del Centro Hadley, de la Oficina Meteorológica británica, y señala que una subida media de 4ºC no será uniforme a lo largo y ancho del globo. La tierra se calentará más rápidamente que el mar y las latitudes más altas, en particular el Ártico, tendrán mayores aumentos de temperatura.
Según este mapa, la temperatura media de la tierra será de 5,5ºC centígrados por encima de los niveles pre-industriales. Los impactos sobre la actividad humana que aparecen en el mapa son sólo una selección de aquellos que pueden llegar a ocurrir, y señalan los efectos severos sobre el abastecimiento de agua, la producción agrícola, temperaturas extremas y sequía, el peligro de incendios forestales y el aumento del nivel del mar. (Mapa disponible en:
http://www.actoncopenhagen.decc.gov.uk/ content/en/embeds/flash/4-degrees-large-map-final)
(El Economista, 15 de octubre de 2009)
El Congreso votó el jueves en contra de los cambios de la normativa de energías renovables aprobados la semana pasada por el Senado, que habían provocado gran revuelo en el sector por la incertidumbre generada en torno a las subvenciones. La enmienda propuesta eliminaba el pre-registro de proyectos renovables creado en julio, y fijaba los límites para percibir las actuales primas en los objetivos exactos de instalación de cada tecnología verde. Dado que muchos de ellos están a punto de superarse, la iniciativa generó inseguridad sobre las primas que recibirían los megavatios posteriores a estos límites.
La supresión de la enmienda da más margen para que se reciba la prima actual a pesar de haber superado los objetivos. Por ahora, las empresas deberán seguir inscribiendo sus proyectos renovables en el pre-registro al inicio de su desarrollo -si cumplen ciertos requisitos como tener cerrada parte de la financiación o el acceso a la red-. Si logran el visto bueno de Industria e inscribirse, se aseguran las actuales primas.
Y mientras tanto, el Gobierno continúa trabajando en una nueva Ley de Renovables 2011-2020 que previsiblemente incluya un recorte de primas en las tecnologías más desarrolladas.
(Efe, 27 octubre 2009)
El sector energético mundial debería invertir 2.350 millones de euros adicionales hasta 2030 para que la temperatura media global del Planeta no aumente más de 2ºC y evitar así que los efectos del cambio climático supongan “el fin del mundo o algo parecido”. Así lo ha asegurado hoy el director de la División de Análisis Económico de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, en la presentación del apartado dedicado al calentamiento global del Informe anual de este organismo.
Tras constatar una “trayectoria absolutamente equivocada” en el uso de la energía, Birol ha considerado que “si no cambiamos de manera revolucionaria” la temperatura puede subir hasta 6ºC, “que si no es el final del mundo, es algo parecido”. “El equilibrio del Planeta está en juego” debido al cambio climático y “la energía está en el ojo del huracán”, ya que más de dos tercios de las emisiones de CO2 provienen de este sector, ha dicho Birol.
Así, ha abogado por incentivar la inversión adecuada en el sector energético para que la temperatura no suba más de 2ºC, “el límite absoluto que el mundo puede asumir”. En este contexto, ha cifrado en 3,5 billones las inversiones adicionales necesarias hasta el año 2030, destinadas a la generación eléctrica -para llegar al objetivo de reducir las emisiones de CO2 a 450 partes por millón- y al sector de la automoción.
(El Mundo, 21 de octubre de 2009)
Los ministros europeos de Medio Ambiente han acordado este miércoles que la Unión Europea (UE) reduzca sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2050 entre el 80 y el 95% respecto a los niveles de 1990, siempre que otros países hagan el mismo esfuerzo.
Los 27 reafirmaron además su “fuerte voluntad” de elevar su compromiso de reducción para 2020 del 20 al 30%, también condicionado a que otros actores internacionales adquieran compromisos comparables. La UE ya había mencionado la necesidad de reducir las emisiones entre un 80 y un 95% a medio plazo de forma indirecta, pero nunca, hasta ahora, había señalado de manera tan clara un objetivo comunitario para 2050.
Según el texto de conclusiones aprobado en la reunión, éste debe ser el objetivo “del grupo de países desarrollados”, de acuerdo con las recomendaciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC en inglés).