Diciembre 2009

Abengoa al Día

Amando Sánchez Falcón elegido uno de los Cien Mejores Directores Financieros del Año

La segunda edición del proyecto “100 financieros”, desarrollado por Actualidad Económica con el apoyo de KPMG, reconoce la capacidad de adaptación en un momento crítico

Madrid, 22 de octubre de 2009.- Amando Sánchez Falcón, director financiero de Abengoa, ha sido distinguido como uno de los cien mejores financieros del año, por la revista Actualidad Económica y KPMG. El acto de entrega de los premios se ha celebrado esta mañana en Madrid, en una ceremonia que ha presidido José Manuel Campa, secretario de Estado de Economía, en Madrid.

La iniciativa ”100 financieros” busca reconocer el trabajo de los responsables de las áreas financieras de las compañías españolas, una tarea estratégica y vital para el buen rumbo de cualquier empresa.

En esta segunda edición, el estudio realizado por KPMG entre los propios directores financieros (más de 2.000), ha prestado especial interés a la capacidad de adaptación de los departamentos financieros dado el complejo entorno económico actual. Además, y como han destacado desde la consultora, “el listado no busca ser una valoración del día a día; lo importante es la visión estratégica”.

Amando Sánchez Falcón se incorporó a Abengoa en 1998 como analista del departamento de Financiaciones Estructuradas. Entre 1999 y 2003 ocupó las direcciones de los departamentos de Financiación Corporativa y Financiaciones Estructuradas, de Abengoa, y la dirección financiera del Grupo de Negocio Bioenergía. En 2003 asumió la dirección del departamento Financiero Corporativo de Abengoa.

Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Autónoma de Madrid (1996), entre 1993 y 1998, trabajó como analista de riesgos en la consultora Analistas Financieros Internacionales, en Madrid, y en la sucursal española del Crédit Agricole Indosuez.

ABB y Abengoa impulsan su Compromiso en la Lucha contra el Cambio Climático

Las empresas han firmado un acuerdo para medir e informar de las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de sus productos

ABB y Abengoa han firmado un acuerdo para informar de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de los principales productos que ABB suministra a Abengoa.

El acuerdo tiene como objetivo dar respuesta a los requerimientos sobre los gases de efecto invernadero planteados por Abengoa y sus filiales al realizar las compras de productos a ABB, y que viene originado por la puesta en marcha por parte de Abengoa de un inventario que le permitirá medir y comparar la sostenibilidad de sus actividades y definir los objetivos de mejora.

Previamente a la firma de este acuerdo, en marzo de 2009 se formó un equipo de trabajo con personal de ABB y de Abengoa para definir los principales productos que deberían estar sujetos a este acuerdo, los plazos para la implantación del sistema de reporte e informar del “potencial de calentamiento global”1 (Global Warming Potential) de los productos finalmente incluidos. El acuerdo identifica los principales productos que ABB suministra a Abengoa y que estarán incluidos en el sistema de reporte de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

ABB ya contaba con un programa de declaraciones ambientales de sus productos que incluía la información relativa al potencial del calentamiento global de los mismos, y que se ha adaptado para cumplir con los requerimientos planteados por Abengoa. No obstante el equipo de trabajo seguirá identificando otros productos y servicios de ABB que se incluirán en la siguiente fase de este sistema de reporte.

Para Abengoa, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es uno de los ejes fundamentales de su estrategia. La Compañía ha elaborado un Plan Director de RSC que le permitirá desarrollar sus capacidades distintivas en un entorno de innovación y desarrollo sostenible. En este contexto se enmarca el acuerdo que Abengoa ha suscrito con ABB, por el cual la Compañía apoya las políticas de ABB (Código de Conducta y sus compromisos con el cambio climático) que están en línea con las políticas de responsabilidad social y de sostenibilidad de Abengoa.


1 Potencial de calentamiento global: Algunos de los gases de la atmósfera terrestre (en particular el vapor de agua y el dióxido de carbono) tienen la capacidad de absorber la radiación infrarroja. No impiden el paso de la luz solar a la superficie de la tierra, pero retienen parte de la radiación infrarroja emitida por el suelo de la tierra hacia el espacio, provocando un incremento de la temperatura de la superficie. El potencial de calentamiento global (GWP, en sus siglas en inglés), GWP 100, convierte la cantidad de emisión de gases en una medida común con el fin de comparar sus contribuciones, en relación al dióxido de carbono, a la absorción de la radiación infrarroja en una perspectiva de 100 años.

La Restauración en el Campus Palmas Altas

Antes de que finalice el año, la zona de restauración del Campus Palmas Altas estará funcionando a pleno rendimiento, dando así servicio a los más de 2200 empleados que acudirán a diario al centro. Este espacio ha quedado dividido en tres restaurantes que, con sus diferentes menús, estilos y ambientes, buscan satisfacer los gustos y preferencias de todos los empleados.

Para ello, de la mano de Sodexo, los restaurantes del CPA incluyen una oferta personalizada, que se renueva periódicamente; basada en recetas saludables, elaboradas con los mejores ingredientes de la temporada, y que supervisan un equipo de expertos nutricionistas. El resultado: una dieta sana, equilibrada y variada, con múltiples opciones para todos.

En un entorno vanguardista, moderno y confortable, los tres restaurantes del CPA -Be@Global, Be@Mediterranean y Be@On The Terrace- pueden ofrecer más de 700 comidas de forma simultánea, entre las 13:30 y las 15:30 horas.

El restaurante Be@Global, ubicado en el semisótano de la plaza, está pensado para disfrutar de una comida tranquila, en un ambiente acogedor que, gracias a su decoración, transporta a los comensales a distintos lugares del mundo (Roma, París, Londres, etc.).

En su interior, los comensales encontrarán seis espacios diferentes que completan una oferta gastronómica heterogénea y con un aire internacional:

Be@fresh: con ingredientes frescos y naturales para elaborar ensaladas.
Be@soup: con recetas tradicionales frías y calientes.
Be@international: con platos típicos de otros países.
Be@mediterranean: con recetas de la cocina tradicional española.
Be@griddled: con platos preparados a la plancha y en el momento.
Be@inspired: con recetas de pasta y wok.

Este restaurante tiene capacidad para 470 comensales y los usuarios pueden acceder a él a través del atrio de edificio C y D.

El restaurante Be@Mediterranean, el primero que se puso en marcha en el CPA, tiene capacidad para 240 comensales y también está localizado en el semisótano de la plaza, si bien se accede a través del atrio del edificio C.

En su interior, sus cuatro zonas ofrecen a los usuarios todas las excelencias de la dieta mediterránea:

Be@fresh: con ingredientes frescos y naturales para elaborarensaladas.
Be@mediterranean: con recetas de la cocina tradicional española.
Be@soup: con recetas tradicionales frías y calientes.
Be@griddled: con platos preparados a la plancha y en el momento.

El tercer restaurante, Be@On The Terrace, está concebido para disfrutar de una comida rápida, ligera y sana en un ambiente más desenfadado. La oferta de Be@On The Terrace se compone de ensaladas, sándwiches, bocadillos, wraps, sushi, y de una gran variedad de zumos, cien por cien naturales. Este restaurante tiene capacidad para 90 comensales y se accede a él por la plaza.

Los menús de los restaurantes, elaborados diariamente con alimentos de primera calidad, incluyen una oferta equilibrada y variada gracias a los cinco primeros y cinco segundos disponibles que se completan con postres variados. Los empleados podrán consultar las opciones a través de Connect@, y también los datos de ocupación de los restaurantes, información nutricional, consejos y recomendaciones para llevar una vida sana, etc.

Para el abono de las comidas1, que corre a cargo de cada empleado, los usuarios tienen cuatro alternativas: mediante la tarjeta “ID Corporativo”, vía cargo o apunte en cuenta que se descontará mensualmente en la nómina; mediante la opción monedero de la tarjeta “ID Corporativo”, que puede recargarse en los cajeros instalados para ello; en efectivo, y con tarjeta de crédito, por el momento, Diners Club.

Además, los usuarios del CPA tienen a su disposición el servicio de vending, gracias a las máquinas dispuestas por cada una de las plantas de los edificios del Campus. Para realizar el pago en las máquinas de vending se deberá previamente inicializar la tarjeta en las máquinas ubicadas actualmente en la planta baja del edificio “C”. La máquina devolverá la tarjeta pasados unos 5 segundos, activando esta acción el monedero electrónico aunque no se indique ningún mensaje en pantalla.

Una vez activada la tarjeta, la recarga del monedero electrónico se podrá realizar bien en las mencionadas máquinas o bien en las máquinas de recarga que se ubicarán en las salas de vending de planta baja de cada edificio.

Por el momento se compatibiliza el pago en efectivo y con monedero electrónico en las máquinas de vending de planta. A partir de determinada fecha se suprimirá la opción de pago en efectivo en estas máquinas. Para el pago con monedero electrónico no deberá insertarse la tarjeta en el lector, bastará con aproximarla una vez realizada la selección.


1 Abono de comidas en CPA: Información complementaria disponible en Connect@ (procedimientos para activar las tarjetas identificiativas, novación de contratos, consulta de cargos en People Center, etc.)

Felipe Benjumea, Presidente de Abengoa, recibe la Medalla al Mérito Científico del Ciemat 2007

Es el primer galardonado que no pertenece al mundo académico. También lo ha sido el profesor Carlos Sánchez del Río, maestro reconocido de la Universidad Complutense y ex presidente de la Academia de Ciencias.

Madrid, 13 de noviembre de 2009.- Felipe Benjumea ha recibido hoy la Medalla al Mérito Científico del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), una distinción entregada por el Secretario de Estado de Investigación, y que reconoce su contribución al desarrollo de la ciencia y de la tecnología, a través de su actividad empresarial, y su apoyo y vinculación a este organismo. Felipe Benjumea es el primer galardonado que no pertenece al mundo académico. Con este galardón, el Ciemat diferencia el “saber” con el “saber qué hacer con el saber”, reconociendo la condición de gestor científico de Felipe Benjumea.

La Medalla al Mérito Científico distingue las aportaciones a cualquier disciplina científica que contribuyan al desarrollo de la sociedad y de la ciencia en general, así como a quienes con su liderazgo han contribuido a tales desarrollos.

El Ciemat, adscrito al Ministerio de Ciencia e Innovación, es un Organismo Público de Investigación de excelencia en materias de energía y de medioambiente, así como en múltiples tecnologías de vanguardia y en diversas áreas de investigación básica.

“Para mí es un gran honor recibir este galardón de un organismo que presenta tan dilatada trayectoria de investigación científica y tecnológica, pues supone un claro reconocimiento a nuestro trabajo y un importante incentivo para continuar en la línea de crecimiento, a través de la innovación, que nos hemos puesto como meta”, ha señalado Felipe Benjumea.

En esta edición, el Ciemat también ha distinguido al profesor Carlos Sánchez del Río y Sierra. Anteriormente, han recibido este galardón el profesor Álvaro de Rújula, Javier Solana, Federico Mayor Zaragoza y Galindo Tixaire, entre otros.

“Green is the New Big Deal”

La economía mundial tiene ante sí tres grandes retos: la crisis financiera debida a la contracción del crédito, el elevado coste de la energía, y el cambio climático. La unión de estos tres hechos podría llegar a causar una recesión global sostenida en el tiempo. Por ello, es necesario que los gobiernos del mundo se alíen para dar una solución conjunta y sostenible a estos fenómenos a través de un ‘New Deal’ verde.

El 9 de agosto de 2007 fue un día negro para la economía mundial. Los bancos se dieron cuenta de la enorme cantidad de deuda que figuraba en los balances de otras entidades financieras, y ello causó una pérdida de confianza que se tradujo en que dejaran de prestarse dinero. Y el 29 de septiembre, menos de dos meses después, más de un billón de dólares desapareció de la Bolsa de Nueva York, lo que supuso su mayor caída de la historia. Ese día marcó el principio de la recesión más severa conocida por el mundo desde la Gran Depresión, que ahora mostraba una característica diferenciadora: su globalidad.

Por otro lado, el precio del petróleo llegó en 2008 a casi 150 dólares el barril. Aunque como consecuencia de la crisis financiera se produjo una reducción del precio hasta los 40 dólares, la escalada futura del precio de la energía fósil sigue siendo una realidad inevitable. La Agencia Internacional de la Energía estima que el petróleo alcanzará en 2030 los 200 dólares el barril, debido a un aumento constante de su demanda unido a una oferta cada vez más limitada. Con estos precios, es probable que muchas economías dejen de tener capacidad para importar petróleo.

Y, por último, la actual concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ya está causando cambios reales en los ecosistemas, entre cuyas consecuencias está el aumento del nivel del mar, la erosión de las costas, o un mayor nivel de sequías e inundaciones que impactan sobre la disponibilidad de agua dulce. Cerca del 14 por ciento de las personas en los países en vías de desarrollo viven en zonas costeras de escasa elevación, y el 60 por ciento de las áreas urbanas más grandes del mundo, con poblaciones superiores a los cinco millones, están ubicadas dentro de un radio de cien kilómetros de la costa. El cambio climático está comenzando a afectar las vidas de muchas personas y las economías de muchas naciones.

Para superar la situación actual hace falta un impulso global de los gobiernos, un “New Deal” verde que contribuya a producir la recuperación económica global en el corto plazo y a sentar las bases para un crecimiento sostenido en el medio y largo plazo. Hay múltiples análisis y evidencias que demuestran que los “sectores verdes”, como la producción de energías renovables, tienen la capacidad de protagonizar la recuperación económica a la vez que contribuyen a resolver los problemas del agotamiento de la energía fósil y del cambio climático. La creación de millones de empleos verdes permitirá proteger el medio ambiente que sustenta la vida en la Tierra y ofrecer trabajos dignos a quienes no los tienen, logrando así bienestar, justicia social y una equilibrada distribución de riqueza. Como ejemplo, el sector de la energía renovable, que representa menos del cinco por ciento de la producción energética primaria del mundo, emplea hoy al mismo número de personas que toda la industria de gas y petróleo del planeta.

Según las Naciones Unidas, la constitución de un acuerdo global entre gobiernos deberá contener una serie de medidas comunes:

  • Incentivos fiscales en sectores clave (como edificios energéticamente eficientes, transporte sostenible, energías renovables o generación y conservación del agua dulce) para fomentar el desarrollo de tecnologías eficientes
  • Reformas en las políticas internas (como la imputación de los costes medioambientales sobre todos los productos y servicios o el desarrollo de un mecanismo para contabilizar los impactos medioambientales de manera transparente) para hacer posible el éxito de las inversiones verdes en las economías nacionales, y
  • Acuerdos internacionales (como la liberalización del comercio internacional, la creación de un mercado global de derechos de emisión de gases de efecto invernadero o el impulso del desarrollo y transferencia de tecnología), que permitan coordinar la implantación de medidas económicas conjuntas y una respuesta global ante futuras crisis.

Alcanzar un acuerdo global que permita integrar una expansión económica sostenible con el cuidado del medioambiente es esencial para nuestro futuro. Transformar la actual economía fósil y convertirla en una economía verde es posible, y la cumbre de Copenhague constituye la gran oportunidad para hacerlo realidad. Bastará voluntad política e inversión financiera. Sería suficiente con destinar un tercio de los más de 2,5 billones de dólares que se han acordado invertir en la recuperación económica de la recesión (un 1 por ciento del producto interior bruto global) en sectores sostenibles. Tenemos hoy la oportunidad de dar el paso decisivo hacia un desarrollo sostenible para todos. No la desperdiciemos.


1“Green is the New Big Deal” (lo verde es el nuevo gran reto) hace alusión a la campaña del mismo nombre que promueve el programa medioambiental de las Naciones Unidas (UNEP).

2 Hace setenta y cinco años, en lo más profundo de la Gran Depresión, el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, lanzó el “New Deal”, que incluía un amplio espectro de programas orientados a proporcionar empleo y seguridad social, reformar las políticas tributarias y, en definitiva, a estimular la economía. El “New Deal” no sólo fue un programa que impulsó la creación de millones de empleos, sino que, además, definió las políticas que permitieron modernizar las infraestructuras de Estados Unidos, sentando las bases del desarrollo económico que el país disfrutó durante la segunda mitad siglo veinte.